Por Simone Schwambach
Publicado em
Atualizado em

Casa de América acogió en Madrid el día 03 de junio la presentación del libro Geopolítica del Español, coeditado por la Real Academia Española (RAE) y el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE). El libro fue coordinado por Juan Luis Cebrián, académico de la RAE, y cuenta con prólogo del S.M. el Rey.
La publicación de Geopolítica del Español resulta significativa porque aborda la lengua como activo estratégico, analizado conjuntamente por militares y académicos. Sin embargo, deja entrever tensiones no resueltas en torno a la gestión institucional de la lengua española. Durante el acto de presentación se hizo hincapié en que el español «es una propiedad de todos los que hablan el español», que «el lenguaje lo crea el pueblo y que la Academia lo que hace es el reconocimiento de lo que hablan los ciudadanos». Sin embargo, estas declaraciones de humildad contrastan con la propia presentación que evidencia el papel central que la RAE sigue desempeñando en la coordinación institucional del idioma, liderando los principales mecanismos de consenso, normalización y proyección de la lengua a nivel internacional, así como las iniciativas que vinculan el ámbito lingüístico a otras esferas, incluida defensa.
A continuación, se presenta un breve resumen de las relaciones de la lengua con diferentes sectores de la sociedad por medio del resumen de las presentaciones de cada uno de los participantes.
El español como poder blando
El teniente general Ballenilla, director del Centro Superior de Estudios de Defensa Nacional, situó la lengua en el terreno de la geopolítica. Frente a los factores de poder tradicionales, como armamento, energía, tecnología, y señaló la existencia de otro tipo de influencia, más difícil de cuantificar, pero decisiva a largo plazo: la capacidad de generar confianza y afinidad. Recurrió a su experiencia en misiones en Bosnia, Irak, Líbano y Afganistán para ilustrar cómo la imagen de España en esos contextos no estaba asociada a su peso económico o militar, sino a su cultura y a una idea de cercanía y humanidad. Definió el español como «un gigante silencioso del poder blando global»: silencioso porque no aparece en los índices de poder convencionales, pero gigante por su presencia en la música, el deporte, la literatura y las redes sociales.
La gestión institucional de la RAE
El director de RAE, Santiago Muñoz Machado, reflexionó sobre el carácter singular de la RAE como institución de poder blando. Es un organismo que orienta a 600 millones de hablantes sin imponer sanciones ni quebrar voluntades. Explicó la colaboración en marcha con el Centro Superior de Estudios de la Defensa, que ha colaborado en la revisión del léxico militar del Diccionario de la Lengua Española y la participación en la Red Panhispánica de Lenguaje Claro y Accesible. Recordó además que cualquier nueva palabra que entra en el diccionario debe ser aprobada por las 23 academias que conforman la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), lo que convierte a Iberoamérica en una realidad lingüística efectiva.
Una lengua viva y en expansión
Sergio Ramírez, escritor nicaragüense y académico electo de RAE, describió el español como una lengua no congelada, siempre en expansión, que avanza con especial fuerza hacia los Estados Unidos. Subrayó su diversidad interna: el español rioplatense con influencias italianas, el caribeño con raíces africanas e indígenas, el andino teñido de quechua, el spanglish de los puertorriqueños en Nueva York, o el ladino de los sefarditas en Jerusalén, que conserva la lengua del Siglo de Oro. Para Ramírez, toda esa diversidad convive dentro de una misma unidad y terminó su intervención con un testimonio personal: cuando fue expulsado de Nicaragua y se le retiró la nacionalidad, lo único que no pudieron arrebatarle fue el idioma.
Influencia mutua entre el español cotidiano y militar
El general Bados Nieto, director del IEEE, expuso la influencia bidireccional entre el lenguaje militar y el español cotidiano. Palabras y expresiones de origen castrense han penetrado en el habla común sin que los hablantes lo adviertan: retaguardia, logística, táctica, al pie del cañón o dar cuartel. A la inversa, la sociedad también introduce su léxico dentro de los cuarteles, como demuestra la jerga propia de la Legión. Destacó la importancia del lenguaje claro en el ámbito militar: un mando que no se hace entender no cumple la misión.
Lengua, economía y futuro
Núria Vilanova, presidenta del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI), vinculó la lengua a la economía. En 2050, México y Brasil estarán entre las diez mayores economías del mundo y se prevén unos 100 millones de hispanohablantes nativos en Estados Unidos, lo que haría que hubiera más hablantes de español que de inglés entre los países más ricos del planeta. Describió cómo la integración económica entre España y América Latina avanza en ambas direcciones del Atlántico, con países como Honduras o México ya entre los principales inversores en España.
El pensamiento propio como necesidad estratégica
Federico Aznar, capitán de Fragata e impulsor del libro, cerró las intervenciones argumentando que la lengua no solo sirve para comunicar, sino para pensar. Advirtió sobre el desequilibrio provocado por la hegemonía del inglés en los ámbitos digitales y tecnológicos, y defendió la necesidad de que España e Iberoamérica generen su propio pensamiento estratégico. En sus palabras: una nación debe producir sus propias ideas y no consumir a granel lo que otros preparan para sí.
El acto cerró con un breve turno de preguntas en el que participó, entre otros, Gustavo Pacheco, vicepresidente segundo de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana – Eurolat, quien anunció la celebración Festival del Español en Ankara, Turquia. La presentación completa puede verse en el canal de Youtube da Casa de América.

Simone Schwambach
Professora auxiliar do Departamento de Linguística e Estudos Orientais da Universidade Complutense de Madri (UCM). É licenciada em Letras pela Universidade de Caxias do Sul e tem um mestrado em ensino de português para hispanófonos. Atualmente é doutoranda do programa de Linguística Teórica e Aplicada da UCM em cotutela com a UFSC.
